TRES | Películas de miedo que debes evitar |
Vaya racha. El un mes he ido a ver tres películas de miedo al cine con expectativas de regulares a altas y he salido echando vigas cada vez. ¿Que salió mal? Casi todo, y no me explico por qué. Hagamos un recorrido por los tres bodrios del mes. Libre de spoilers por si alguien se anima a pesar de todo.
La Maldición (The Grudge)

¿Qué resultó?No sé qué habrá fallado. La película tiene sus momentos. Algunas escenas de verdad consiguen su cometido, pero en su mayoría los sustos o el miedo que podría causar alguna situación queda arruinado por un mal manejo de los recursos. La música tiene un mal timing y te avisa con demasiada anticipación lo que va a suceder, las cámaras no muestran lo que debes ver para sentir temor sino hasta que ya sabes que lo verás. Además, muchos de los recursos que se usan en las películas japonesas para asustar no funcionan en nuestra cultura (o ya se vieron en El Aro). Niños fantasmas, mucho cabello, moscas... ¿a quién le da miedo?
¿Qué pudo haber salido mejor? La americanización velada cobró cara la factura e hizo que una pelíula presumiblemente buena se convirtiera en algo poco menos que mediocre. Las actuaciones del elenco gringo no ayudan, y la diferencia de culturas provoca una diferencia de reacciones. Quizá si no se hubueran cuidado tanto y hubieran arriesgado un poco más (como sucedió con El Aro) hubieran logrado algo más convincente.
Lo peor: Los fantasmas usan el teléfono celular para comunicarse con una víctima, si eso no es ridículo entonces no sé lo que es.
Voces del más allá (white noise)

¿Qué resultó? El director y el guionista son prácticamente desconocidos, y aceptémoslo: Michael Keaton debe estar desesperado, puesto que acepta casi cualquier cosa que se le cruce enfrente. La película ofrece pocas explicaciones sobre cualquier cosa. Los personajes son planos (aunque eso no evita una buena actuación de Keaton, que no logra salvar la película) y nunca te llegas a identificar con ninguno de ellos. La trama es tan escueta que nunca llegas a sentir una verdadera sensación de peligro, y no hay situaciones en las que temas por la vida de algún personaje... es decir, hay una situación en la que la vida de uno de los personajes corre peligro, pero dado que los personajes son tan planos y no te identeificas con ellos, en realidad no te importa. Ofrece algunos sustos (y fuertes) pero son completamente gratuitos sin mantener la tensión del momento. Son el equivalente a que un amigo se esconda a la vuelta de una esquina y cuando pases te grite ¡bu! Es decir, logrará sacarte un susto de los buenos, pero no quedará después ninguna sensación de miedo o peligro. Además, al final de la película quedas con más preguntas que respuestas. Nunca entiendes completamente quién o qué es responsable de las tragedias de la película ni cual es la causa. Espero que no piensen explicarlo en una secuela.
¿Qué pudo haber salido mejor? La premisa es sin duda interesante. Lástima que el guión sea tan malo, la dirección mediocre y la edición pésima. Ni como ayudarle, la verdad.
Lo peor: No sé cómo se me ocurrió verla. ¿Michael Keaton? ¿Deveras? Es como una advertencia. Actuaría en lo que sea.
El Aro 2 (The Ting Two)

¿Qué resultó? ¿Qué se podía esperar de una cinta rechazada por tres directores? Peor aún: si los productores deseaban apartarse de la secuela japonesa, ¿por qué contratar al mismo director? No era su primera opción, definitivamente. La dirección es francamente mala. Pero no todo es culpa del director, el guión no tiene nada rescatable, y las actuaciones dejan mucho que desear (excepto la de David Dorfman, el niño que interpreta a Aidan, pero eso ya lo habíamos visto en la primera película). El principal problema es el típico de todas las secuelas de terror gringas: el asesino que en la primera película apenas aparecía en los momentos más críticos sufre de una sobre-exposición en la secuela. Lo hemos visto miles de veces: el tiburón de Tiburón, Jason de Viernes 13, Norman Bates en Psicosis, y ahora Samara en El Aro. La sobreexposición de Samara (un personaje antes misterioso, ahora hartante) hace que el miedo se evapore. Antes tenías miedo de que apareciera Samara, ahora sabes que siempre aparecerá. Además, la película es completamente predecible, por lo que las sorpresas de las que la primera estaba llena desaparecen en esta mediocre secuela. Sólo tiene una secuencia rescatable: la de los alces. A pesar de los alces digitales (que casi provocan risa de lo mal montados) la escena sorprende... principalmente porque no tiene lógica.
¿Qué pudo haber salido mejor? No sé a quién carajos se le ocurrió traer a quien escribió Scream 3 para que se encargara de la secuela de El Aro. Ningún director respetable aceptaría dirigir esto. Vamos, Gore Verbinski no era respetable antes de El Aro y aún así rechazó la secuela. Con otro guionista y, definitivamente, Gore Verbinski de regreso en la silla de Director, la película probablemente hubiera funcionado.
Lo peor: No conformes con tener una película completamente predecible, los encargados de realizar los avances toman todo lo que podría representar una sorpresa para el espectador y te lo muestran para atraerte a ver la película. Sí, todo lo que ves en los cortos es importante. No debiste verlos. ¡Un momento! no es tu culpa, es culpa de los estúpidos creadores del Aro 2 por hacer una película tan mediocre. Deveras, no la veas. ¿Te gustó la primera? Entonces por nada del mundo veas la segunda.